Por José Playo, especial
para Córdoba Weblogs
sobre la reunión blogger
del 22 de mayo.
La idea de Franco, un blog que pueda servir para nuclear y ayudar a los colegas que publican desde Córdoba, es una muy buena idea. Se lo dije la primera vez que lo vi; él estaba completamente en pedo y tenía un vaso tibio de cerveza en la mano. Hablamos mucho en esa reunión, y ya presentíamos que de todo esto podían salir cosas muy interesantes, por lo que seguimos en contacto.
Anoche se repitió esta comunión mediterránea, esta cosa abierta y sin reparos: la consigna era volver a juntarnos, afianzar la idea de que todos los que postean y blogguean desde esta provincia, de alguna manera estamos conectados. Si no a través de un espacio como éste, al menos por afinidad con una herramienta que toqueteamos todos los días una culada de usuarios.
Le dije a Franco dos cosas esa noche del año pasado: “no me tires la cerveza encima” y “empecemos a movilizarnos”. Estuvimos de acuerdo con él y con Gancé: había que generar más afinidad, a pesar de las puteadas, a pesar de las críticas, a pesar de que no todos estén de acuerdo con laburar más de lo necesario.
“Estamos todos haciendo lo mismo”, fue la conclusión. Y sigo pensándolo así; sigo pensando que nos mueven iguales ganas. Y sin embargo, acá estamos, todos dispersos, todos enredados.
Yo quiero que el blog dé réditos, que deje de ser una cosa tan asociada al tiempo muerto, porque me gusta pensar que las cosas que hacemos cuando estamos al pedo, también valen algo. Hablar de réditos no necesariamente tiene que ver con la plata. Es el rédito de cosechar lo que se apuesta. El tiempo al pedo, por ejemplo, que vuelve dándonos alegrías, como la de anoche.
“Estamos haciendo lo mismo”. No puedo dejar de pensarlo.
Que haya muchas reuniones más, que sigamos discutiendo, que nos sigamos peleando. Que se desconfíe, que se crea que esto es para, no sé, hacer mierda todo y volver a armarlo.
Pero que nos movamos.
Que siempre nos movamos.
Me quedé con ganas de conocer a mucha gente. Espero que no se acaben nunca las juntadas, los roces, los abrazos, que sigamos teniendo ganas de una próxima reunión con más tiempo de encontrarnos.
Saludos,
José.
